Me dijeron una vez que ese señor de ojos verdes lloraba porque todos los hombres seran olvidados algun dia. Aquellas frases aniquiladoras y el olor a pan tostado.
Detrás del arbol. (No quiero ser narrativa) todavía se chupa los dedos del caramelo que acababa de comer. El flequillo sobre la frente blanca, tibia. Los ojos grandes y azules. Se asoma por un costado y mira por abajo la linea de hormigas que pasan delante de su zapatilla roja y azul.
-fuera de campo- es una atorranta (susurrando) atorrantaaa Sali atorranta!!!! (a gritos) a mi, a mi, se cree que no escuche, levante el telefono y escuche todo(susurrando) puerca, hija de puta!!! (a gritos) –ruidos de tacos-
Se despeja el flequillo de su corte tacita con las dos manos, chiquitas y pegajozas. Se agacha y en cuclillas aplasta una hormiga con un dedo.
dos mujeres vestidas con polleras marrones, entre los dos arboles de la calle estados unidos, gritan a la mujer de enfrente, al lado del taller mecanico.
- puta! Puta!
Una de ellas agarra con la mano al niño y se alejan por la calle, el niño apenas puede con el ritmo de su madre. Y el pequeño tambien grita, pero en voz mas baja
- puuuuta!
Las dos mujeres se rien de lo dicho por el niño y continuan caminando por la calle a paso apresurado.
Recuerdo lo que no puedo recordar
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Estas son las páginas de un libro sin nombre.-
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